En la sesión de clase de hace unas semanas, comenzamos a
trabajar el tema sobre las tareas y las secuencias de aprendizaje, entendiéndose
que en la enseñanza es tan importante el qué aprendemos como el cómo
aprendemos.
En un aula, la organización de esta implicará una secuencia
didáctica, es decir, dependiendo de cómo este organizada la clase se llevara a
cabo una secuencia didáctica u otra.
Cada secuencia de actividades define el ambiente general de
clase. La tarea está relacionada con:
·
qué
hace el profesorado
·
qué
hace el alumnado
·
cómo
organizamos el espacio, el tiempo
·
qué medios y recursos vamos a utilizar
·
qué vamos a trabajar
Entre las secuencias didácticas podemos encontrar diferentes
tipos:
- Modelo Tradicional: donde el aprendizaje se da con la explicación del profesor/a donde posteriormente el alumnado realiza unas tareas determinadas que normalmente viene ya planteadas en un libro y que el profesor modifica, y por último el alumno/a realiza un examen sobre lo que se ha aprendido. El/la profesor/a es quien transmite los conocimientos y el alumnado cumple un rol pasivo
- Modelo tecnológico: donde se plantean unos objetivos determinados que el alumnado debe alcanzar, se lleva a cabo una planificación basada en la generalización y estandarización donde no cabe la improvisación ni espontaneidad por parte del alumnado. En cuanto a la evaluación, se evalúa al alumnado en relación a los objetivos operativos, y se realizan actividades de recuperación.
- Trabajo por proyectos: es un modelo en donde se da la siguiente secuencia didáctica:
1. Selección del tema que se va a
trabajar
3. ¿Qué queremos saber? Elaboración de mapa
conceptual
4. Plan de trabajo y distribución de
tareas
5. Exposición de trabajos por grupos
6. Producto final – dossier
Podría decirse, que este tipo de modelo permite integrar
tanto teoría como práctica, se potencian las habilidades intelectuales y se
promueve la responsabilidad personal y de equipo, y también se fomenta el
pensamiento autocrítico.
En base a todo el tema trabajado, podemos decir que el cómo
organizamos las tareas es cómo entendemos la educación, es decir, cual es el
papel de la educación y cómo entendemos la enseñanza.
Hoy en día se sigue muchos maestros siguen llevando a cabo
metodologías en el aula donde el libro de texto es la base de todo, donde la mayoría
de estos parten de tareas cerradas, es decir, que solo pueden producir éxito o
fracaso. Se deberían de llevar a cabo más actividades abierta, ya que es donde
el alumnado puede reflexionar, crear, producir cosas, en donde puede haber
éxito para todo el mundo, que genere construir conocimientos y no se exija un
resultado único.
Bajo mi punto de vista, una actividad que se lleve a cabo en
un aula es más gratificante si se le permite a los niños/as efectuar esas
actividades y reflexionar sobre las consecuencias de las acciones, en donde se
les asigne a los alumnos papeles activos donde puedan investigar, frente a
pasivos que solo escuchan, llenar fichas, etc.
El proceso será más educativo si
llevamos a cabo una actividad en que el alumnado pueda ser más activo, es
decir, que sean tareas abiertas, no cerradas.

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