Hola a todos ! En clase estos últimos días hemos estado trabajando el tema
acerca de los libros de texto, y llevamos a cabo el análisis del texto “Para
qué los profesores y profesoras si ya tenemos libros de texto” de Jurjo Torres
Santome.
Jurjo Torres Santome, es Catedrático de
Universidad de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de A Coruña.
En cuanto al documento, el autor nos habla sobre los libro de texto como
material escolar y comienza comentando que estos necesitan de una aprobación
por parte del Ministerio o Consellería, diciendo que esto se trata sobre todo
de una imposición autoritaria de lo que es o no bueno, valido, cierto, etc. Hay
que decir que hoy en día los libros de texto no necesitan autorización
administrativa.
El autor comenta que el hecho de que haya una ley que obligue a que se
pasen por un registro libros y censurar esto supone una amenaza contra la
libertad de cátedra.
Aquellos contenidos que se darán el aula lo acaban decidiendo las grandes editoriales que están controladas por los grandes medios de comunicación. Como bien señala Torres “… serán las Editoriales a través de los libros de texto quienes se dediquen a interpretar esos contenidos "legítimos" y a trasladarlos a las aulas. Los libros se acaban convirtiendo en un instrumento decisivo que pretende legitimar una determinada visión de la sociedad, historia y su cultura".
El libro de texto siempre ha sido el recurso más empleado por los profesores. Como bien dice Torres "...consumo de libros de texto es tal el peso que alcanza y la tradición que hoy casi se considera "la normal", olvidándose de que no siempre fue así y que no tiene porque seguir siendo de esta forma" Es decir, se sigue empleando el libro de texto porque se considera la normal y no se llegan a plantear otras maneras de llevar a cabo una clase sin este.
Hay que tener en cuenta que un libro de texto es beneficioso en cuanto a su
producción, ya que una vez se produce uno, es fácil generar más copias. Es
decir, genera muchos beneficios, por ejemplo, las grandes editoriales como Anaya
y Santillana, construyen sus imperios a través de los libros de texto, ya que
gracias a vender tantos libros, construyeron imperios de comunicación. Por lo
tanto, podría decirse que una editorial grande, es un negocio muy grande.
Por otro lado, hay que hablar del papel de
la familia en cuanto a la opinión sobre este debate de los libros de texto, que
como bien indica Torres “...critica de padres de alumnos, contra un profesorado
que opta por abandonar los manuales escolares como recurso principal (…) a
pasar a adscribirse a metodologías (…) con mayor participación de los alumnos
con prioridad en fomentar dimensiones críticas y creativas” Es decir, se
produce una crítica por parte de los padres de que ciertos profesores
abandonan los libros de texto, esta crítica puede deberse porque estos están
acostumbrados al libro de texto, a causa de la educación que recibieron en su
momento en la escuela. Tienen como referencia aquello que ha sido su educación,
entonces la reclaman para que sea igual para sus hijos. También hay que
decir que hoy en día se ha perdido la importancia de la conexión entre
familia y escuela, es importante que los padres estén informados de la
educación que reciben sus hijos.
Hay un consumismo de libros de
texto con un corto periodo de uso, ya que como nos dice Torres en el texto “…
muchas veces con solo cambiar la portada y alguna frase de su contenido se
oferta como novedad". Es decir, se crea un libro de texto para un curso
escolar y al curso siguiente se vende otro libro que es exactamente igual que el
anterior, solo que se cambian algunas cosas, pero al fin y al cabo, el
contenido es el mismo.
En el texto el autor también nos comenta sobre los libros de texto y la
descualificación profesional, ya que con el libro de texto lo que se hace es
controlar el trabajo del profesorado como bien dice Torres "…
intentando frenar ritmos de producción y de trabajo queda anulada puesto que el
manual escolar es capaz ya de imponer un determinado ritmo, de
"regularizar" el ritmo de trabajo", es decir, el profesorado
está sometido al ritmo del libro, quedando anulada la flexibilidad del
profesorado.
Como bien indica Torres, “los libros de texto (…) condicionan las
actividades educativas que se desarrollan (…) establecen forma y
secuencialización de las tareas (…) así como la forma y el contenido de
la evaluación”. Debemos de ser conscientes de que existe una "urgencia de
nuevos recursos didácticos como apoyo de estrategias de
enseñanza-aprendizaje que pueden contribuir a mudar el trabajo, y en general,
la vida en las aulas".
Podríamos decir para concluir, que los libros de texto hoy
en día siguen siendo la base de todo proceso de enseñanza-aprendizaje en
las aulas, donde la mayoría de profesores solo se basan en lo
que los libros les dicen que deben de seguir para desarrollar la materia,
sin que estos tengan una flexibilidad a la hora de plantear cosas nuevas a sus
alumnos, sin que puedan llevarse a cabo diferentes actividades, etc. Bajo
mi punto de vista, que se planteasen otras maneras de trabajar en las
aula, que no condicione al profesor a la hora de dar la clase.
Dejadnos vuestros comentarios y lo que pensáis con respecto a este tema...
¿creéis que es necesario que se sigan empleando los libros de texto en las
aulas? ¿Qué puntos negativos y positivos encontráis acerca de este tema?.
Un saludo y que paséis una buena semana!



